Pamplona es una ciudad poco amable para el Real Madrid. Un destino que cada temporada se marca como una de las salidas espinosas para los de Chamartín, independientemente de cómo ande Osasuna. Las malas experiencias del Madrid en la capital navarra son muchas. La primera, en forma de derrota, está fijada en el 30 de septiembre de 1956 y tiene nombre propio, el del catalán José Vila (1929-2011).

