La consecución del título de liga por parte de Al Nassr ha dado lugar a imágenes emotivas para todo afcionado al fútbol. Las lágrimas de Cristiano Ronaldo tras hacerse con su primer gran título en Arabia Saudí dieron buena muestra de que el astro portugués no aterrizó en el fútbol saudí para pasearse, sino con la ambición de tocar metal.

