Llegar y besar el santo. Expresión manida, que con la última estrella -o proyecto de- del atletismo español se ha cumplido con todas las de la ley. <strong>Jordan Díaz ha demostrado en muy pocas competiciones como saltador de triple con bandera española -nació en Cuba en 2001- que su estatus prometedor</strong> tiene visos de realidad. Cuatro meses entre su primera y última (hasta la fecha) competición, y <strong>tres récords de España más mejores marcas mundiales del año por el camino. Al éxito, parece.</strong>

