El aficionado no está acostumbrado a esa oscilación tan grande, tan dura, en la carrera de Jon Rahm, que el martes que viene cumplirá una década como profesional. Pero esa efeméride no será dichosa para el de Barrika, tendrá el amargo sabor de un fin de semana en casa, el segundo corte desde la pandemia en los Majors. Al alba remató una jornada histórica en Shinnecock Hills sin bogeys. Lo que sucedió a continuación fue una pesadilla. 68 y 78. Insuficientes para seguir con vida en el US Open, el torneo que ganó en 2021 y con el que inició su exitosa trayectoria en los grandes.

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