Todo salió tan mal que parece increíble. Jon Rahm terminó la primera jornada del Masters batiendo marcas negativas personales: firmó la peor vuelta de las 37 veces que ha jugado el Augusta National (78 golpes), el tanteo más alto en los primeros 9 (40), sólo cogió un 50 por ciento de greenes, una cifra pírrica y no hizo un solo birdie en 18 hoyos. «No hay excusas. La suerte es que no he firmado 80 golpes, que tras el segundo golpe del hoyo 17 lo he llegado a pensar».

