El ajedrez necesita más jugadores como Baadur Jobava (Georgia, 1983), buscadores infatigables de la creación, el riesgo y la belleza. Subcampeón de Europa en 2010, ganador de varios torneos internacionales, triple campeón nacional, estuvo entre los 50 mejores del mundo entre 2009 y 2017. Incluso ahora, ya en su declive deportivo por la edad, sigue siendo un jugador especialmente apreciado por organizadores y aficionados.

