Como dice el refranero, a perro flaco, todo son pulgas. El Valladolid, que llegaba esta noche desahuciado al Benito Villamarín, a la espera únicamente de saber cuándo se certificaba matemáticamente su descenso a Segunda división, ha sufrido nada más arrancar su partido frente al Betis la lesión de uno de sus jugadores más importantes, Javi Sánchez.

