Con <strong>las gradas teñidas del colorido amarillo de los aficionados jamaicanos</strong>, que en esta ocasión han acudido a la cita mundialista en menor número que en pasadas ediciones, la fiesta estaba asegurada y sus velocistas femeninas no quisieron echar agua al vino,<strong> repitiendo el triplete olímpico del pasado año</strong> aunque en un orden muy diferente.

