La rapidez de reflejos y virtuosismo táctico de un genio precoz no fueron suficientes para doblegar a un gran maestro avezado y con fundamentos muy sólidos. El leonés Jaime Santos celebró su trigésimo cumpleaños en su escenario favorito, el Auditorio, con un triunfo indiscutible (un empate y dos victorias antes de las tablas con poca lucha en la última) sobre el prodigio argentino Faustino Oro, de 12 años, en la primera semifinal del XXIX Magistral Ciudad de León.


