bajo los rigores del calor valenciano, en la playa de Puzol ha tomado partida la octava etapa de LaVuelta. Iván Romeo atendió a los micrófonos de MARCA con la frescura de quien sabe que el trabajo duro está dando sus frutos. Cuestionado por las exigentes condiciones meteorológicas que marcaban el inicio de la jornada, el ciclista vallisoletano reconoció la dureza del clima: «Hace mucho bochorno, pero bueno, es lo que esperábamos para toda LaVuelta. Algún día nos hemos salvado, pero ya tocaba».

