Los asistentes a la semifinal del Mundial de España de 1982 entre Francia y Alemania Federal fueron testigos de una de las faltas más fuertes que se haya visto. Toni Schumacher, el portero germano, “atropelló” al defensa galo, Patrick Battiston, le tiró tres dientes y le ocasionó una pequeña fractura en la columna cervical. En el vídeo, Eduardo Iturralde explica la situación y aunque está de acuerdo en que debía ser una tarjeta roja y penalti, entiende el por qué fue una decisión difícil. “Es una roja clarísima, un juego brusco, grave, no va ni al balón ni a nada”, remarca.

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