La noticia corre de boca en boca, de club en club y de agente en agente: la mejor oferta que ha recibido Isco Alarcón desde que se quedó libre para negociar, en enero pasado, vino de un club de Turquía que le propuso un salario anual de poco más de dos millones de euros netos. Así lo confirmaron personas próximas al jugador, que explican que el contrato más tentador que le presentaron en España se lo sugirió de forma extraoficial el Sevilla hace un mes: 1,8 millones netos anuales.
Entrenamientos personalizados en el jardín
Isco Alarcón cuelga vídeos en Instagram. Desde hace unos días, las películas le exhiben en el jardín de un gran chalé modernista, haciendo circuitos multisaltos, tirando de gomas y ejercitando la resistencia y la coordinación con un preparador particular que le arroja un balón para que él se lo devuelva. El programa es obra del gimnasio Crys Dyaz & Co, reducto de celebridades y deportistas de Alcobendas, en Madrid.
Rodrigo Carretero, responsable de fútbol de Crys Dyaz & Co, indica que el establecimiento trabaja con “todo tipo de jugadores”, desde canteranos a profesionales de Primera División. Sin entrar en detalles sobre la preparación de Isco, Carretero señala que le ha confeccionado un plan a medida. “Un plan personalizado de 360 grados”, dice, que incluye “dieta” y “coaching”.
Isco parece tomarse las cosas con humor. En algunos de sus vídeos se muestra con su esposa, la actriz Sara Sálamo, practicando ejercicios para fortalecer el tronco y los hombros con una pelota de pilates, o con cuerdas.
La tarea de Carretero supone un desafío. Isco debería estar entrenando con un equipo de fútbol desde hace al menos un mes, cuando comenzaron las concentraciones de pretemporada en Europa. Los expertos señalan que el trabajo de campo de un futbolista en acciones específicas del juego es insustituible. Transferir la puesta a punto del gimnasio a la competición constituye uno de los problemas más arduos de la ciencia de la preparación física. De momento, irresuelto.

