Es martes, 29 de abril, y en la Caja Mágica todo transcurre con normalidad. A diferencia del día anterior, lunes de apagón, los embudos van a la inversa y el público se amontona para acceder a la mole metálica del barrio de San Fermín, donde los predicadores desperdigados por el barrio continúan con el intento de captación y preguntándose “cuándo habrá paz”, y la megafonía del CEIP República del Brasil —la Escuela Pública Bilingüe de Infantil y Primaria del distrito de Usera— despide música a todo trapo después de un día extraño, anómalo, surrealista. Marciano. Muy raro. Ha vuelto aparentemente el orden, regresan los raquetazos y habrá ración doble de tenis para recuperar el tiempo perdido, la jornada frustrada, pero antes… Antes, un fundido a negro.

