«Cláusula o nada». «La plantilla está cerrada». «Cerrado <strong>Reguilón </strong>ya no hay más operaciones previstas». Cualquiera de estas aseveraciones se repiten por activa y por pasiva en los pasillos y las oficinas del Metropolitano ante los apenas dos días que restan para que se acabe el mercado de fichajes. Sin embargo, esa firmeza que se traslada de cara al exterior en el <strong>Atlético </strong>contrasta con la inquietud que se adivina de puertas hacia adentro. <strong>Carrasco</strong>, con sólo 60 millones marcando el precio de su libertad y la <strong>Premier </strong>acechando, se convierte en la principal preocupación.

