Inglaterra ha hecho justicia esta noche. Así lo ha sentido el seleccionador Thomas Tuchel tras derrotar a México (2-3) en el Estadio Azteca, el escenario del partido en que cayeron ante Argentina con dos goles de Diego Maradona, hace 40 años. Tuchel ha reconocido una “intensa presión” del estadio, tanto por la afición como por la altura a 2.240 metros sobre el nivel del mar. El vestuario de Inglaterra se marcha “exhausto” del Estadio Azteca, pero también convencido de haber superado una de las pruebas más exigentes del Mundial. La victoria sobre México (2-3), uno de los anfitriones del torneo que no había recibido un gol hasta este partido, clasifica al equipo a los cuartos de final, donde se enfrentará a Noruega el próximo sábado en Miami.

