Messi entero, Messi lastimado, Messi a balón parado, Messi imparable, siempre Messi. El 10 es el jugador universal en Qatar. Las distintas versiones del capitán de la Albiceleste se apreciaron y disfrutaron en su memorable partido contra Croacia. Ha aparecido el Messi más argentinizado y maradoniano en su quinto Mundial. El jugador más grande comparece en uno de los partidos más grandes para resumir una carrera iniciada hace 35 años en Rosario. Hay un Messi que camina, observa y diagnostica el partido, un jugador inteligente y, sin embargo, vigilado, como si se quisieran advertir signos de vejez, para ver quién anuncia antes que su fin está próximo en París, en Miami o en Barcelona. Y también hay un Messi que de vez en cuando se toca la pierna, pone cara de fastidio más que de dolor y hace temer por su salud y al que, sin embargo, el técnico no se atreve a cambiar, ni siquiera con un 2-0.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *