<strong>Gianni Infantino</strong> inició su discurso de apertura del congreso de la FIFA, recordando el terrible genocidio sucedido en Ruanda años atrás y lo relacionó con un grupo de mujeres que sobrevivió y que ahora fabrican balones. También <strong>quiso reconocer lo hecho por Ruanda como país </strong>y la similitud con su llegada a la presidencia de la FIFA, tras estar a punto de abandonar en una visita al país africano en plena campaña en 2015, pero que tras un gesto del presidente <strong>Paul Kagame</strong> (presente en el congreso), cambió de idea y se puso a luchar como lo ha hecho Ruanda. «Sin ayudas, sin nadie detrás, así ha crecido este país».

