Como en el fútbol todo es cíclico, seguro que llegarán momentos peores, pero lo que está claro a estas alturas de la película es que Imanol Alguacil le sienta a la Real Sociedad como un traje de diseño a un maniquí. Es un hombre de la casa, hecho y formado en Zubieta, y que ha dado con la clave a base de mucho trabajo y bastante estudio. La Real de Imanol se ha convertido en un equipo de autor que ha ido evolucionando con el paso de los años.

