Se golpea el pecho Iga Swiatek: “Yeeeeesssss!”. Expulsa toda la tensión acumulada la polaca, esa tenista que se busca desde hace exactamente un año. Desde entonces, sequía. Ningún título. Y como trasfondo, un positivo por trimetazidina —melatonina para el desfase horario de los viajes, defendía ella— que retumba una y otra vez en el subconsciente de la última gran campeona en Roland Garros, cuatro títulos y una nueva victoria en la pista que ha hecho prácticamente suya; sufrida esta última contra Elena Rybakina, rendida finalmente en el tercer set: 1-6, 6-3 y 7-5, tras 2h 30m. Alivio para la de Varsovia, inmersa en un momento muy delicado. Van y viene los pensamientos.
EL “CRUEL” ADIÓS DE PAOLINI
La jornada de este domingo también deparó la eliminación de Jasmine Paolini, finalista en la pasada edición. La italiana, de 29 años y cuarta del mundo, no pudo con Elina Svitolina, pese a que el partido comenzase a su favor: 4-6, 7-6 (6) y 6-1.
Dispuso de 4-1 en el segundo set y tres puntos de partido antes de ceder en el desempate. “Ha sido cruel. Y en el tercer set he perdido el foco”, apuntó Paolini, que triunfó en Roma antes de llegar a París, de modo que se amortigua la pérdida de puntos.
Por otra parte, el avance de Aryna Sabalenka (7-5 y 6-3 a Amanda Anisimova) y el de Qinwen Zheng (7-6(5), 1-6 y 6-3 a Liudmila Samsonova) reúne de nuevo a ambas en unos cuartos de final. En conreto, serán los quintos que disputen tras los del US Open 2023 y 2024, y Miami y Roma este año.

