Por fin, dice Iga Swiatek. Se acabó. Atrás queda la pesadilla, más de un año sin alzar un solo trofeo y toda la polvareda: el episodio del trimetazidine, el dopaje y un castigo de un mes (y a la carta) que provocó alguna que otra carcajada. Agua pasada para ella. De un plumazo, la felicidad. Otra vez. Y a lo grande, por forma y fondo: en el All England Club y con un 6-0 y 6-0, en solo 57 minutos. Amanda Anisimova cae como un flan. La polaca, de 23 años, se corona por primera vez en Wimbledon y cierra un círculo que pocas han conseguido redondear: tierra, cemento y ahora, la hierba. De la crisis a la totalidad. Como Court, Serena, Graf, Evert, Navratilova o Billie Jean King. Lo observan desde el palco de las celebrities las tres últimas. Un visto y no visto.

