Serge Ibaka ha salido al paso de unas declaraciones de Kendrick Perkins, su excompañero en los Thunder y ahora analista de ESPN, en las que ponía en duda la verdadera edad del pívot español. Alimentando la leyenda urbana de que muchos jugadores africanos mienten sobre su fecha de nacimiento, el exjugador, refiriéndose a la temporada 11-12 cuando Oklahoma llegó la la final de la NBA, dijo: «Serge Ibaka tiene 21, aunque probablemente tenía 30 en ese momento porque sabemos cómo mienten ciertas personas sobre su edad».

