El Sevilla vio el partido ganado y terminó cediendo un empate en el 93’ gracias al oportunismo de Hugo Duro. El equipo hispalense, que durante el partido se había sobrepuesto a las siete bajas que arrastraba, se encontró con un autogol de Tárrega al principio de la segunda parte. Y supo competir lo que quedaba de encuentro con maestría: defendiendo y parando el partido. Cuando el caos ya se había apoderado de la grada, y también de los futbolistas locales, llegó el tanto del delantero centro del Valencia, que prolonga la crisis del Sevilla (cuatro puntos en siete partidos) y tampoco saca de pozo a los blanquinegros.

