<strong>Eden Hazard afirmó en MARCA</strong> días antes del inicio del Mundial que si los dirigentes del club le decían que tenía que marcharse el próximo verano, <strong>no pondría ningún problema a facilitar su salida de la entidad madridista.</strong> Cuando lo dijo, pocos por no decir que nadie de los que pisan Valdebebas en el más amplio sentido, creyeron al belga, el mismo que prometió con la diosa Cibeles por testigo, volver a ser aquel que asombró al mundo desde la Premier.

