No es una sorpresa. El año pasado marcó más de 50 goles y para los expertos en el fútbol base es el jugador a seguir. Destiny, delantero del Barcelona, tiene cosas diferenciales. Se quedó sin marcar en el debut, quizá algo precipitado, pero en el segundo partido del día, el ariete blaugrana se marcó un hat-trick firmando, además, uno de los grandes goles del torneo hasta la fecha. Alguien en Barcelona le bautizó como el Mbappé de la Masia y el chico tiene trazas para seguir creciendo.

