Los espacios comerciales de la Super Bowl de este domingo se agotaron en noviembre. La final del campeonato de la National Football League (NFL), la liga de fútbol americano, es año tras año el programa de televisión más visto de Estados Unidos. Se espera que más de 120 millones de personas sigan la retransmisión. Las compañías tratan de lucirse ante esa audiencia masiva, aun pagando un alto precio: unos ocho millones de dólares (7,7 millones de euros) por los anuncios de 30 segundos, un precio récord. En los últimos años, la repercusión se multiplica al difundirse a través de las redes sociales. Este año, compañías como Anheuser-Busch, Meta, PepsiCo, Frito-Lay, Taco Bell, Uber Eats y Dunkin están entre los anunciantes. El anuncio que ha logrado mayor notoriedad, sin embargo, es el de Hellman’s, en el que Harry se reencuentra con Sally.

