”Estoy convencido de que el coraje acaba siendo recompensado”, dice Hansi Flick, el seleccionador de Alemania, rival de España el próximo domingo en el Mundial de Qatar. Sentado frente a su ordenador, hace un par de semanas, el técnico, de 57 años, respondió por escrito a las preguntas de EL PAÍS para explicar cómo concibió el sistema de presión más osado que se ha puesto en práctica jamás. “El juego activo triunfa sobre la pasividad”, insiste. “Por eso animamos a nuestros jugadores a ser audaces y activos. Eso significa asumir mayores riesgos, por supuesto. Pero estamos convencidos”.

