Y, de repente, Lewis Hamilton. Parece mentira que es necesario hablar de sorpresa cuando el protagonista es un siete veces campeón del mundo y el piloto en activo más laureado de la Fórmula 1. Pero su 2025 invitaba al dramatismo. Lo cerró afirmando que «tiraría el móvil a la basura» tras vivir un final de curso horrible, con cuatro eliminaciones en la Q1 consecutivas y un balance de 19-5 (clasificación) y 18-3 (carrera) ante su compañero en Ferrari, Charles Leclerc. «Ahora no puede retirarse», lanzó Nico Rosberg, que fue su mejor amigo y también un duro rival en los tiempos gloriosos de Mercedes. Una estrella se apagaba…

