Una imagen curiosa cerró la sesión de clasificación del Gran Premio de Hungría. Tras una batalla a la milésima, Lewis Hamilton aparcaba su Ferrari en el lugar reservado al poleman pese a perder la primera plaza en parrilla. Fue sólo un despiste y rápidamente quitaban el cartel del 1, reservado a Lando Norris. El de McLaren fue el mejor del sábado, partirá como favorito en Budapest y el siete veces campeón vivió un adelanto de lo que vendría. Ni pole… ni un puesto de privilegio.

