Tyrese Haliburton es ya uno de los mejores directores de juego del mundo. Inteligente, paciente, resolutivo, poseedor de un enorme abanico de recursos y asombrosamente clarividente para su limitada experiencia. Expone, de forma natural, una de las virtudes definitivas: hacer parecer sencilla, casi automática, cualquier acción que dista mucho de serlo. Con solo 22 años, el base de los Indiana Pacers lidera la NBA en asistencias por encuentro (11,2) en un inicio de temporada en el que su equipo ejerce además como revelación.

