Un gol tempranero de Haaland le dio la victoria al Manchester City frente al Burnley, permitiéndoles arrebatar el primer puesto a un Arsenal que desperdició la ventaja que ostentaba. El Burnley, por su parte, no logró puntuar y certificó matemáticamente su descenso. Pese a ello, el conjunto local cuajó un partido muy serio y compitió con honor, manteniendo el marcador abierto prácticamente hasta el pitido final.

