<strong>AVANCE.</strong> A falta de un segundo para el descanso, Kyle Guy llevaba sólo tres puntos y ningún triple. Pero sobre la bocina anotó una inmenso sobre la defensa de Adam Hanga. Fue la chispa que provocó la combustión del escolta del Joventut, que acabó con 30 puntos y 8/13 desde el perímetro. Otro sensacional ejercicio de puntería de quien ahora se siente imparable. De la misma manera que tumbó al Cazoo Baskonia en cuartos acabó con el Real Madrid en el arranque de la semifinal (83-93). Está empeñado en seguir dinamitando los playoffs.

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