
Quizá sea la derrota más dolorosa del noruego Magnus Carlsen, de 34 años, desde que, en 2004, a los 13, hizo tablas con el legendario Gari Kaspárov en una partida rápida en Reikiavik (Islandia) y se convirtió en el Mozart del tablero. Tras superar con claridad durante cuatro horas en profundidad estratégica al flamante campeón del mundo, el indio Dommaraju Gukesh, de 19 recién cumplidos, el número uno erró dos veces cuando sólo le faltaba rematar su obra maestra, probablemente por exceso de confianza bajo la presión del reloj. Ocurrió este domingo en la sexta ronda de las diez previstas en el torneo privado más duro del año, el Norway Chess, en Stavanger (Noruega).


