Pep Guardiola se rascó la nuca en un gesto nervioso mientras pensaba en una respuesta, cuando este viernes le preguntaron cuál era su siguiente desafío después de haber conseguido la cuarta Premier desde 2017. “Queremos llevar nuestro juego al siguiente nivel”, dijo, haciendo mímica de pinza con los dedos de la mano derecha, como si girase la rueda de un termostato imaginario. “¡Subimos el listón!”.
El Liverpool comienza por ceder dos puntos en Craven Cottage
La carrera desaforada que desde hace cuatro años enfrenta al Manchester City y al Liverpool en la Premier comenzó con sobresalto este sábado. Acudió el Liverpool a Craven Cottage, el campo del Fulham, y se dejó dos puntos. El empate 2-2 allana el despegue del City, que este domingo a las 17:00 horas (Movistar y DAZN) visita otro campo londinense, en el Estadio Olímpico, para medirse al West Ham.
Al Liverpool lo sorprendió el empeño del Fulham, que no cesó en su presión. Aturdidos por el trajín, ni Fabinho ni Henderson fueron capaces de darle velocidad suficiente al balón. Ahogados en el medio, los jugadores de Klopp adolecieron de falta de claridad, un déficit que ni el fichaje de Darwin Núñez ni la salida de Sadio Mané les ayuda a superar.
El punta uruguayo, que costó 100 millones de euros, entró en la segunda mitad. Klopp ha descubierto que Firmino tiene más fútbol. Para remediarlo, va dosificando a Núñez en el rol de delantero revulsivo. Así fue, un poco por casualidad, otro por obstinación, como Núñez metió el 1-1 y posibilitó —con un rebote— el 2-2 de Salah.

