Gonzalo García ha irrumpido como un fenómeno imparable tras pasar de promesa silenciosa a héroe indiscutible del Mundial de Clubes. Con tres goles, una asistencia y una confianza que parece de otro tiempo, el delantero de 21 años ha guiado al club blanco hasta los cuartos de final, como si llevara años en la élite. «Es inexplicable el Mundial que estoy haciendo», confesó, con la mezcla de asombro y emoción de quien sabe que está viviendo algo único.

