Álvaro Arbeloa tomó decisiones de cierto calado al poco tiempo de llegar al Real Madrid. Muy cerca de la cantera todos estos años, es evidente que su mano se notó a la hora de buscar revulsivos dentro de La Fábrica. El más claro de todos fue sin duda Thiago Pitarch. Cierto es que hubo lesiones que facilitaron su entrada en el primer equipo, pero el canterano se coló en el once titular por delante de algunos jugadores del primer equipo disponibles, como Ceballos o el propio Camavinga.

