Los Golden State Warriors son los dueños de esta era. Lo afirma lo logrado, cuatro títulos en ocho años, botín solo alcanzado en la historia de la NBA por Celtics (en la década de los sesenta), Lakers (ochenta) y Bulls (noventa). Y lo confirma lo conquistado, porque su forma de entender el juego, vertiginosa y camaleónica, trasciende al propio resultado. Tras superar a los Celtics (4-2) en las Finales de 2022, llegando las tres últimas victorias de forma consecutiva, han vuelto – cuatro años después- a la cima. Un escalón, el de la gloria, al que por meritocracia pertenecen.

