Por precaución, esta vez Giulio Ciccone no lanzó sus gafas al público, porque en su última victoria, en el Tour de los Alpes, le multaron. Fueron 200 francos suizos, clín, clín, caja para ese voraz recaudador que es el organismo que regula el ciclismo, y que pagó con gusto la marca que le patrocina, animándole además a seguir haciéndolo. Pero el corredor del Lidl Trek es un tipo prudente y en el Boulevard de San Sebastián decidió no probar, no tanto por el dinero, sino porque aquella vez en San Lorenzo Dorsino también le quitaron puntos UCI a su equipo, y eso duele.

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