Pocos la situaban aquí tal y como se ha ido desarrollando el torneo. Pero Argentina ha sobrevivido a cada ronda eliminatoria para, cuatro años después, volver a plantarse en una final de la Copa del Mundo. Lo hizo, otra vez, teniendo que remontar ante Inglaterra en un encuentro cargado de tensión más allá del terreno de juego… y de inicio con un Giuliano Simeone (Roma, 2002) que saltó al campo con el casco de batalla.

