A nadie le sorprendió el marcador del Coliseum: 0-0. Hay resultados que se dan por descontados sin necesidad de pactar porque convienen a los dos equipos, como pasaba con el Getafe, que estaba casi salvado, y el Barcelona, que era casi subcampeón de Liga. A ambos les alcanzaba con un punto y quedaron 0-0. Los dos se comportaron como caballeros y no hubo daños ni polémicas sino que se dio un encuentro de guante blanco en el azulado estadio del Coliseum Alfonso Pérez. El único inconveniente que presentan las citas con final previsible es que se deben jugar y no es fácil que tengan contenido, evitar los comentarios y las suspicacias, por más que no haga falta siquiera que los contendientes hablen antes de que ruede la pelota mientras se abrazan viejos conocidos como Xavi y Quique Sánchez Flores.

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