Gambito de trampas
Fuente: Marca Original en marca.com
Eran tiempos felices y la biblia del ajedrez, la revista New in Chess, dedicaba su portada al joven talento estadounidense Hans Moke Niemann. El cuarto número de 2022, de los ocho que publica anualmente la compañía de la que el noruego Magnus Carlsen, campeón del mundo, es uno de los máximos accionistas, presentaba a un joven elegante, moderno, de pelo corto, con proyecto de barba, mirada infinita y seductora media sonrisa. Un triunfador de sólo 19 años que acababa de ganar el torneo de Malmö (Suecia) y del que Nils Grandelius, el gran maestro que firmaba el artículo, comentaba en el titular con carácter casi profético: "No teme a nadie". <strong>Después de alabar su ambición, destacaba que en los últimos 20 meses había jugado ¡¡¡327 partidas (1 cada menos de 2 días)!!! y subido 191 puntos de Elo, pasando del 1011 del mundo al 90. Una progresión increíble</strong> -Carlsen hizo un resultado parecido en 2006 y 2007-, después de que su juego estuviera estancado de diciembre de 2018 a octubre de 2020. "Niemann rara vez se apura de tiempo y es muy imaginativo tanto cuando tiene buenas posiciones como, lo que es más importante, malas", apostillaba Grandelius. Unas palabras de reconocimiento a un gran jugador, a un niño nacido en San Francisco (Estados Unidos), hijo único de padres mormones de origen danés y hawaiano que emigraron a los Países Bajos, y al que con 8 años matricularon en un colegio de superdotados de Utrecht en el que el ajedrez figuraba en los planes de estudios.