El Sevilla era una fortaleza con cimientos de hormigón armado, pero esa solidez que había identificado al equipo de Lopetegui se ha visto resquebrajada con la salida de Diego Carlos y Koundé este verano. En el primer partido sin su pareja de centrales habitual en los últimos tres años, el Sevilla sufrió un martirio en su visita este sábado al campo del Arsenal para disputar la Emirates Cup. El equipo de Arteta se ha hecho este verano con un auténtico cazagoles como Gabriel Jesus y el delantero brasileño fue suficiente para desnudar el planteamiento defensivo de los sevillistas y darse un festín en su estadio.

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