El inicio del tradicional ‘stage’ del Atlético en Los Ángeles de San Rafael sirvió para arrojar que la reinvención del Cholismo no está reñida con la reafirmación de algunos de sus clásicos. Por ahí emergió la figura de Gabi, capitán de los años más exitosos de la era Simeone, para volver a imprimir su jerarquía ahora como ayudante. Que fuera el encargado de explicar las primeras tareas evidencia que su regreso va mucho más allá de recuperar a una de las caras que enganchan con la afición con su sola sola presencia. Del mismo modo que su integración el resto de un cuerpo técnico en el que Hernán Bonvicini también mantiene su protagonismo sobre el césped y su conexión con los jugadores invita a pensar que su ‘fichaje’ constituye todo un acierto.

