Aterrizo en Argentina y lo primero que hago es ir a ver un partido de la Copa Libertadores: Vélez-River. Cuando llego, la hinchada local ya está en ebullición. La melodía es acertada; la letra, filosa: “A estos putos les tenemos que ganar”, dice el estribillo. Dedicado solo a los jugadores rivales, porque las hinchadas visitantes tienen prohibido asistir al campo. Más que nada para que no se maten. Más tarde enciendo la tele y, ante la posibilidad de que Luis Suárez llegue a River, una mujer le habla a la cámara: “Vení a River, Luis. Te invito a mi casa. Yo te cocino, te lavo y plancho la ropa, lo que querás, pero vení a River”. Qué cosa seria es el fútbol en Argentina, qué pasión más imperdible. Debiera ser obligatorio ver un partido en Argentina para aquellos que aman el fútbol. Pero… ¿es amor al fútbol?

