Un hombre de 32 años acudió a un hospital de Wenzhou, en la provincia china de Zhejiang, por unas molestias abdominales y terminó descubriendo que llevaba dos décadas con un termómetro dentro del cuerpo. El paciente, identificado como Wang, había tragado accidentalmente el objeto cuando tenía 12 años y nunca llegó a contárselo a sus padres por miedo. El caso fue recogido por South China Morning Post en abril de 2026.

