Francia, la selección que ansía ganar un Mundial para reivindicarse en la aristocracia del rugby, firmó este sábado en Twickenham una de las tardes más gloriosas de su historia, a la altura de las eliminaciones mundialistas ante los All Blacks. No solo ganaron en Londres un partido del Seis Naciones 18 años después, sino que endosaron a Inglaterra, una rivalidad que trasciende el deporte, el marcador más abultado (10-53) en una historia común que se remonta a 1906 e incluye 110 partidos oficiales. Tras una década ominosa en la que llegó a caer 44-8 en la capital inglesa en 2019, el XV del Gallo firmó la gran obra de la generación descarada con la que pretende conquistar el mundo en otoño. Siete ensayos para la peor derrota de la historia del XV de la Rosa en su catedral.

