Flick sorprendió con su alineación y con la disposición de sus hombres en el terreno de juego, sobre todo en ataque. Puso a Ferran Torres como delantero centro, cuando hasta ahora siempre había jugado ahí Rashford si Lewandowski no estaba disponible. Además, sacó a Raphinha de la banda y le puso como media punta detrás de Ferran. El invento, que no había probado en ningún partido hasta el momento, salió rana. Un desbarajuste. El Barcelona nunca se encontró cómodo en el terreno y apenas creó ocasiones con un Lamine Yamal que lo intentaba, pero que no acababa de culminar. El resultado ya lo saben, el Barça se quedó a cero y el Levante marcó dos goles.

