Hansi Flick se desesperó con el rendimiento de sus hombres en la primera parte del Metropolitano, en el encuentro de ida de las semifinales de la Copa del Rey. El Atlético de Madrid mandaba en el marcador por tres goles a cero en el minuto 33, y tres después, el técnico alemán movió al equipo. Desesperado, no se esperó al descanso. Es normal que el preparador introduzca novedades después del primer tiempo, lo hace en un gran número de compromisos, pero no antes del silbido del colegiado para señalar la mitad del encuentro.  Estaba realmente disconforme con lo que veía. 

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