La jornada del viernes, que debía coronar al nuevo campeón de España de contrarreloj, acabó envuelta en un desconcierto absoluto. Lo que en principio era una cronoescalada de 14 kilómetros entre el Centro de Visitantes El Dornajo y el aparcamiento de Los Peñones – con una pendiente media del 5,2% – terminó convertida en una especie de rompecabezas para organizadores, técnicos y corredores. Pero el que salió victorioso fue Abel Balderstone.

