El vestuario del <strong>Barça</strong> es una familia. Lo ha dicho <strong>Xavi </strong>y todos los jugadores a lo largo de todo el curso y especialmente en las últimas semanas. De hecho, esta unión, que resulta evidente – dentro y fuera del terreno de juego – y que lógicamente no está exenta de algunas desavenencias, ha sido clave en la consecución del título de la <strong>Liga</strong>. Los futbolistas culés están felices de formar parte del bloque del técnico de <strong>Terrassa</strong>, al que alaban y aplauden. Pero <strong>Koundé</strong> ha alzado la voz y roto la armonía del equipo al <strong><a href=»https://www.marca.com/futbol/barcelona/2023/05/23/646caccfca4741a17b8b4591.html»>hacer pública su disconformidad</a></strong> con la apuesta del exmedio de colocarlo de lateral derecho. Esta situación ha provocado que el galo, <strong><a href=»https://www.marca.com/futbol/barcelona/2023/05/22/646b2b1de2704e0da88b459b.html»>que curiosamente no entró en la lista contra</a></strong> el <strong>Valladolid,</strong> se replantee su futuro en el <strong>Camp Nou</strong>. No todo es concordia en la familia azulgrana.

