A la tercera fue la vencida. Los Knicks no llegaban a una final de la Conferencia Este de la NBA desde hace un cuarto de siglo y en esta, empezaron perdiendo los dos primeros partidos en su estadio, el mítico Madison Square Garden. Con Jalen Brunson como líder, el equipo neoyorquino se impuso este jueves con claridad a los Indiana Pacers para delirio de su afición. Con ello, se sitúan 2-3 en la eliminatoria al mejor de siete encuentros. El primer gran obstáculo a superar será el partido de este sábado en Indianápolis, de nuevo a vida o muerte para los Knicks.

